Ponte en manos de tu maestro interno I


Para recordar…

No tienes que creer en ideas ni tienes por qué aceptarlas o recibirlas con agrado, sin embargo las puedes aplicar, úsalas con consciencia sin apegarte a ellas.

Tienes tu propia percepción de las cosas, por lo tanto tu mundo está basado en interpretaciones propias y no en hechos. Reflexiona sobre esto para aumentar tu atención y desechar los juicios y opiniones sobre las situaciones o las personas. Deja que todo se exprese tal y como es y no cómo tú lo interpretas, sino no estarás aprendiendo nada nuevo.

El cuerpo lo que hace es responder a las intenciones de la mente. Presta atención a tus actos para reconocer las verdaderas intenciones de tu mente. Presta atención a las intenciones de tu mente y cuestiónalas para reconocer tu sistema de pensamiento. Reconoce tu sistema de pensamiento y destapa las creencias que lo sustentan, así dejarás de reaccionar con tu cuerpo y de repetir las mismas situaciones.

Recuerda perdonar y perdonarte, sólo mediante el perdón podrás cambiar la manera de pensar sobre el mundo.

Si necesitas conectar contigo mismo, encuentra el silencio. Si no recuerdas quién eres, para y busca de nuevo el silencio.

Da gracias por lo que eres: perfecto y digno de ser amado.

Reconoce tus errores y diles adiós. Siempre eres libre de creer lo que quieras.

Compórtate con los demás como tú quisieras que ellos se comportaran contigo.

La mente puede elegir a quién quiere servir: Si al sistema de creencias antiguo y obsoleto donde no se aprende nada nuevo, o a quien eres realmente. Cambiar de mentalidad es poner tu mente a disposición de este último.

Si quieres la paz, sólo la puedes encontrar perdonando completamente.

Observa bien qué es lo que crees, pues creer produce la aceptación de su existencia. Somete todas tus creencias a prueba.

Utiliza tu cuerpo para ampliar tu percepción.

Entrena tu mente, ya que una mente sin entrenar no puede lograr nada. La mente de por sí, es creativa. 

Tus tropiezos sólo se corrigen yendo hacia adelante. No te quedes en el recuerdo, pues el recuerdo es sólo un pensamiento que se está dando en el momento presente.

Una mente con miedo no puede servirte.

Sólo la mente es la que crea, cualquier corrección que debas hacer sólo puede tener lugar en el nivel del pensamiento.

Tú eres el responsable de lo que piensas, es en ese nivel donde puedes ejercer tu poder de decisión, y tus acciones son siempre los resultados de tus pensamientos.

Cuestiónate sino eres demasiado tolerante con las divagaciones de tu mente. Antes de decidir hacer algo, pregúntate cómo te sientes al respecto. Si todo está en equilibrio, no sentirás miedo.

Siempre que tengas miedo es porque estás indeciso. El miedo es falta de amor.

Los pensamientos ejercen influencias muy reales. Vigila tus pensamientos.

Sólo lo que tú crees, es cierto para ti. Comienza a separar lo verdadero de lo falso.

Retén en tu memoria todo aquello que sea digno de amor.

El poder de la mente

Nuestros pensamientos se convierten en acciones, por eso necesitan de nuestra atención.

Hasta la segunda parte, un cálido abrazo.

Rebeca

 

 

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