Nuestro niño interior


Conecta con tu niño interior

Dentro de nosotros hay un niño interior. Vivimos en la edad adulta totalmente desconectados de él, sin recordar que está ahí, incluso desconocemos su existencia en la mayoría de los casos. Esta desconexión nos hace caer en estados de ánimo a los que no solemos encontrar una explicación y, en su caso, inventamos los por qués de ese estado, damos rienda suelta a los pensamientos para que sean ellos los encargados de darnos una explicación “sensata” o “lógica”, y caemos en la trampa de creernos esos pensamientos, entrando en una espiral que nos hunde más que sacarnos a flote.

Recuerdo la primera vez que intenté conectar con mi niña interior. Fue un desastre, y a la vez un acercamiento de cómo se hacen las cosas correctamente. Intentar conectar con tu niño interior desde la mente condicionada, a través del pensamiento del ego, es una tarea imposible. Ahí no existe conexión ninguna.

Puedes mirar esa foto de niño que llevas grabada en tu mente, y por lo general nos suele venir una imagen de un niño al que no se le ve muy feliz. Desde esa premisa, creemos que tenemos que conectar con nuestra parte infantil traumatizada y solucionar el probela de ese niño que se ve infeliz.

Más allá de esa percepción que creemos como cierta hay algo mucho más importante y diferente. No se trata de buscar a un niño traumatizado dentro de nosotros.

Tu niño interior

El maestro que todos llevamos dentro

En mi experiencia, tras buscar primero una niña traumatizada desde el pensamiento, la cual me asustaba y que en ocasiones rechazaba, comencé mi práctica y estudio de la Meditación Vipassana. Olvidé a esa pequeña y me centré en la autoindagación y contemplación.

Años después llegó un día en el que me senté a profundizar aún más y buscar con amor a esa niña interior, que de alguna manera intuía me daría algo importante.

En el proceso de su encuentro observé cada etapa de mi vida en silencio, siendo consciente de muchos de las situaciones repetitivas de mi vida, una película de la historia contada una y otra vez en la que fui capaz de contemplar todo lo que ya no me servía a día de hoy, todo lo que estaba dejando de aprender por repitir las mismas conductas, los mismos pensamientos y mantener ciertas creencias. Ver esto es una maravilla que te da claridad y despierta aún más tu Conciencia.

Llega un momento en la mirada hacia atrás del silencio en el que ves a esa niña que nada tiene que ver con lo que pensabas que ibas a encontrar. Una niña feliz y amorosa que te está esperando con la mayor de sus sonrisas, con los brazos y el corazón abierto.

Sólo mirarla a los ojos te llena de tranquilidad. Puedes observar su plenitud, su sabiduría y su naturaleza. Sentada a su lado comienzas a entender que no eres tú la que vienes a salvarla, sino que estás allí para que ella te “salve” a ti. No es la niña la que vive dentro de ti traumatizada, sino que es el adulto el que cree eso, y al creer eso y vivir desconectado de su niño interior, vive traumatizado y sufriendo en muchas ocasiones.

Ese niño, o esa niña, te recuerda tu esencia y te da respuestas a aquello que te perturba. Te enseña el camino y te regala aquello que necesitas para continuar hacia delante. Si, nuestro niño interior es un maestro con mucha sabiduría, es nuestro alma y sabe todo de nosotros. 

Volver como niños no es otra cosa que volver a la pureza y realidad que somos. Por eso es tan importante conectar con él, no desde el pensamiento ordinario, sino desde la profundidad de nuestro silencio. 

Sólo entonces dejaremos de ver esa foto del niño triste, y observaremos sin interferencias un niño feliz, un niño sabio, un niño sin traumas ni dolor. Conectemos con él y dejemos que nos muestre todo lo que nos tiene que mostrar.

Si hoy no consigues conectar con él, no te frustres, no pasa nada. Es que te falta profundidad. Entrena esa profundidad en la meditación, medita cada día en el silencio observando el pensamiento y las sensaciones hasta ir más allá de esos pensamientos y sensaciones. Entonces siéntate de nuevo y viaja a tu interior para encontrarte con tu niño interior. Será un encuentro intenso y lleno de significado que seguramente te ayudará en el camino. Al menos por mi parte es tal y como lo recuerdo: Un encuentro con mi niña, un encuentro con mi maestra, un encuentro conmigo misma, con mi esencia, con lo que soy.

Te dejo aquí una meditación guiada para que puedas practicarla. 

Conecta con tu niño interior, se lo agradecerás eternamente.

Con todo mi amor.

Rebeca♥

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