Creando Empresas Mindfull


CREANDO EMPRESAS MINDFULL

Tras varias visitas a empresas que quieren introducir nuevos métodos que les permitan seguir avanzando e innovando, de manera que el cambio que desean no se convierta en un proceso lento y, a veces, trayendo más desventajas y quebraderos de cabeza que resultados, he decidido escribir este artículo para arrojar un poco de información sobre el tema de manera general, y que puedan sacar las conclusiones que estimen referente a su empresa.

Por un lado, es vital que el primero que tiene que creer en esos cambios para innovar es el propio empresario, y cuando digo creer, es creer de verdad. Saber no sólo que tipo de cambios quiere hacer, sino conocer de manera clara el propósito de cada uno de ellos y en qué va a beneficiar a la empresa en general.
Hay que tener muy en cuenta que la empresa es un concepto superficial, una palabra hecha de letras nada más, pero que a nivel profundo designa mucho más de lo que cualquiera puede pensar.
Las empresas funcionan como las personas, cuando quieres un cambio tienes que empezar de dentro hacia fuera, y esto es revisar cómo se encuentra y cómo funciona el “alma” de la empresa.
¿Quién o quiénes forman el alma de la empresa? Su factor humano. Este factor humano no sólo son los empleados, sino también los puestos medios, encargados, responsables, hasta llegar a los directivos. Cuando pregunto a los propietarios sobre el “alma” de la empresa, se pierden. ¿Por qué? Porque sólo ve “puestos”, sólo ve “lo que hace” cada uno, en teoría, pero está ignorante realmente de las capacidades o cualidades de cada una de esas personas, empezando por él mismo.
El error más común es que estos empresarios se centran únicamente en los números, y si las cuentas salen, la empresa va bien. Es un error abismal, sencillamente porque vive con el conocimiento de los balances e ignorante del buen o mal funcionamiento de su empresa, de su grupo de personas desde el interior. Que una empresa tenga beneficios no significa que esté bien conducida, estructurada y organizada. Esto a la larga lo único que produce es resistencia a la hora de introducir cambios en la empresa, pues lo que ha estado haciendo hasta ahora es basarse en lo exterior y no en el interior de su empresa, por lo tanto el equipo de trabajo se ha habituado a un ritmo, unas normas y unas mínimas responsabilidades con lo que ha facilitado que las personas se hayan creado un sistema de pensamiento estrecho y muy arraigado, esto permite que se de las resistencias por parte de todos y que sólo unos muy poquitos se involucren en la empresa en general y no sólo en sus funciones repetidas a las que ya han dejado de dar valor.

Muchos de los empresarios no se reúnen a penas nada con el personal, por lo que está ignorante de cómo funciona su equipo y el potencial de muchos de los que lo forman. Las ideas y mejoras que pueden ofrecer los trabajadores son importantes, pues son ellos los que conocen mejor que nadie sus funciones. A la larga, cuando no existen esas reuniones, el puesto de trabajo se ha convertido en una obligación vacía de motivación y desarrollo personal.

Si el propio empresario no es capaz de dar transparencia y trasmitir al equipo su propia emoción de cambio, no puede esperar que los demás respondan de la manera que a él le gustaría.
Debe conocer a su equipo y transmitirle energía, proponer los cambios que quiere hacer y el propósito de esos cambios.

Otro de los errores que cometen los empresarios es la falta de una frase objetivo y una carencia de los valores bajo los cuales quiere que su empresa trabaje.
Esta frase es la que tiene que unir a todos en una misma meta. Si no lo sabe el empresario, menos aún lo sabrán los demás, y no se trata de la frase antigua y obsoleta “hay que producir más”, eso es fácil, cualquiera puede producir más, pero ¿Y su calidad? ¿Y el ambiente de trabajo? ¿Y las personas? Hay que ser consciente de que la función de los trabajadores es vital y no estamos en una época donde quede bonito cambiar de gente cada tres o seis meses, o que un trabajador esté sin motivación y sólo vea su trabajo como una obligación. A ningún empresario le gusta oír que a un trabajador no le gusta estar allí. Esencial empezar a conocer las cualidades y potenciales de sus trabajadores y poderle mejorar su desarrollo personal.
Es importante este punto porque las nuevas empresas jóvenes que se están instalando llevan consigo estos métodos de trabajo, lo que les hace más innovadores, crecen más rápido y la competencia es a penas nula. O evolucionas la empresa o date tiempo para caer en la lentitud del crecimiento o , incluso, llegar a desaparecer por las competencias tan ricas en el sector humano que están entrando.

La frase objetivo puede ser: “Ser líder nacional en la venta de…” por ejemplo. Eso para todos lo que integran la empresa.
Sobre los valores, hay que establecerlos con compromiso. Esos valores pueden ser: transparencia, colaboración, innovación, buenas relaciones humanas…¿Que valores quieres que tenga tu empresa?
Vuelvo a decir que una empresa tiene mucha energía, y esa energía tiene que fluir por todas sus partes.

Otro error enorme que he visto es que los puestos intermedios son verdaderos calamidades (para el puesto, no como personas). Entiendo que un empresario tenga muchas cosas que hacer y que necesite delegar, pero ¿sabes en quién estas delegando? Lo que me he ido encontrando es asombroso. Puestos intermedios cedidos por antigüedad u otras razones que me han parecido ilógicas conociendo la personalidad y mentalidad del que está al mando del grupo de trabajo.
Primer punto: No puedes tener a una persona en ese puesto que no tenga clara la frase objetivo.
Segundo punto: No puedes tener a una persona en ese puesto que no comparta los valores que quieres que tenga tu empresa.
Tercer punto: No puedes tener en ese puesto a una persona que manda y no colabora. Es decir, que sigue las técnicas de antaño y no se deja ayudar, ni cree en los equipos de trabajo. Sólo manda y le obedecen. Mal, mal, y mal. La empresa crecerá muy despacio con este tipo de encargados o directivos.
Cuarto punto: No puedes tener en ese puesto a alguien que no acepta sus errores y que no le interesa innovar ni crecer, que sigue con la mentalidad de las cuevas. Que no tiene ideas creativas. Ese puesto tiene que tenerlo alguien creativo y abierto de mente.
Quinto punto: No puedes tener en ese puesto a alguien que no sirve de puente entre el empresario y los trabajadores, Esa persona tiene que transmitir “alma”, tiene que transmitir motivación, tiene que escuchar al equipo y tener en cuenta sus proposiciones. Hay personas que no se dejan decir ni mu, lo que hace que los trabajadores no se molesten en prosperar e involucrarse. Eso es un muro para el crecimiento de la empresa.
Sexto punto: No puedes tener en ese puesto a alguien que te esconde información. Directamente creo que no te tengo que decir que hacer ante eso. Un puesto intermedio no puede esconder información al empresario jamás.
Séptimo punto: No puedes tener en ese puesto a alguien que no sabe organizar ni tener clara la función de cada uno de los puestos. Cada persona de la empresa tiene que saber sus funciones y sus limitaciones. Siempre con el sentimiento de cooperación.
Octavo punto: No puedes tener en ese puesto a alguien inseguro y nervioso, eso se transmite al resto del equipo. Las repetidas voces y riñas no son la manera de comunicarse con el equipo de personas, porque repito, son personas.
Noveno punto: No puedes tener en ese puesto a alguien que no le interesa el crecimiento e innovación de la empresa, que sigue trabajando como cuando entró. Si no sabe adaptarse porque, en general, no quieren salir de la zona de confort (mental), delega en otro/a.

Podría dar algún punto más, pero creo que la idea central está cogida con estos puntos que son los que más he podido observar en estos meses en las diferentes empresas.

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Es esencial crear una empresa Mindful. ¿Y qué es esto? Esto es la transformación de una empresa inconsciente a una empresa consciente. Una empresa de atención plena.
La empresa que sólo se centra en los objetivos, está estresada y actúa casi siempre desde el miedo y la inseguridad.
Para ello es necesario que todos los puestos, todos, desde el más alto al más bajo, entrene y cultive la atención en el momento presente, en lo que se está haciendo en cada momento y entender el motivo de por qué se hace y para qué. Es la manera de poner consciencia en cada cosa y en cada momento y parar cuando sea necesario, no tienen que ser paradas largas, para crear el espacio de silencio necesario y traer conciencia. Es vital esto para las empresas que quieren innovar y crecer.
Ese espacio y la atención consciente nos permite traer conciencia y con ella intuición.
La intuición es importante en el trabajo, sobre todo a la hora de resolver problemas.
La atención plena genera una motivación especial, pues da origen a que lo que estás haciendo en ese momento sea lo más importante ya que es lo que estás haciendo y no hay nada más.

Te ayuda a observar tus pensamientos y elegir la manera de actuar, no a lo que estábamos acostumbrados, a reaccionar ante cada situación de manera automática, sino actuar desde la decisión consciente. Esto evita cometer muchos de los errores que ocurren en el puesto de trabajo.
También te da apertura mental para integrarte en los cambios que la empresa desea hacer, pues todos comprenden que son parte de la empresa y que la empresa forma parte de ellos.

Otros de sus beneficios son el cultivo de la compasión de cada uno de los que forman parte de la empresa (no entendiendo por compasión pena), lo que lleva a ser más cooperativos y generar un ambiente de trabajo tranquilo, comprensivo y favorable. El Mindfulness o atención plena cultiva la empatía para mejorar el bienestar emocional y avanzar a una mayor conexión social en la empresa.
No se buscarán culpables, sino soluciones.

Hay un estudio que dice que los mayores problemas que tienen las empresas y reducen su productividad es la mala relación entre los trabajadores y entre jefes y subordinados. Estos métodos que están llegando a empresas importantes internacionales y nacionales, mejoran el clima laboral.
A nivel personal también se mejora, y esto repercute en el trabajo.

El profesor de la universidad de Zaragoza Javier García Campayo nos dice en un artículo del Economista, que las empresas en el futuro serán más compasivas. Estamos hablando de la introducción de una nueva cultura de empresa que ya se está dando.

Cuando en la empresa comenzamos a realizar los programas de Mindfulness, desde las primeras semanas ya se notan los cambios, e incluso en los puestos intermedios, donde existían los puntos que hemos señalado antes de la personalidad de esa persona, los cuales mejoran mucho.

Este programa se ejecuta con el Coaching transpersonal empresarial y la programación neurolingüistica, ya que es importante el tipo de diálogos internos que mantenemos con nosotros mismos y la manera en que entorpece en nuestro centro de trabajo.

Si quieres innovar, si quieres avanzar, transforma tu empresa inconsciente en una empresa consciente, en una empresa Mindful. No se trata de cambiar el sector humano de la empresa, sino de transformar la percepción de cada persona que forma parte de este sector, incluido el empresario.

Apple, Google, Nike, Procter&Gamble, eBay, Twiter, General Mills, AOL y muchas más, han sido pioneras en introducir Mindfulness en sus empresas. Los resultados están claros.
Si quieres innovar y crecer, lo primero que debes hacer es Atención Plena. Todos los demás cambios que quieres introducir, son secundarios y será más fácil introducirles, e incluso, después de cultivar esa capacidad, tendrás ideas nuevas y sabrás llevarlas a cabo con mayor seguridad.

Hace años, me convencí de que todo esto sería el futuro. Renuncié a otras vías de estudio que dentro de mí no cuajaban. Me alegro de haber hecho caso a mi intuición y haber experimentado y haberme formado en estos campos que sí son el futuro y que tanto me han ayudado en mi carrera personal y profesional.

Si quieres saber más www.terapiabenluz.es

Un cálido abrazo;

Keka

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